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Bases para una psicomotricidad libre y autónoma en el niño(a):

- La base de la autonomía está en la confianza, el bebé aprende a confiar en el mundo y en él mismo por medio de su cuerpo y movimiento. Si yo le permito moverse, le transmito confianza.​

​- El juego y movimiento libre tiene sus bases en el acompañamiento sin intervención directa. El vinculo segurizante que da el adulto que cuida es fundamental para la confianza que el niño o niña desarrolla en sí mismo, y que le permite desplegar el movimiento libre y autónomo de su propio cuerpo, como también a la hora de utilizar los elementos Rünkün.

- Evitar gimnasios y móviles, ya que el bebé no puede interactuar con lo que ve. Durante los primeros años, el niño o niña aprende a conocer el mundo que le rodea a través de lo que puede manipular y llevar a la boca. Ofrecer objetos a su al rededor le permite interactuar con el mundo.

- No poner al bebé en posturas que no pueda alcanzar por sí mismo (de guatita, por ejemplo). Evitar sentar al bebé con "cojines" al rededor o "hacerlo" caminar con sus brazos hacia arriba.

- Evitar el uso sillas nido, pues el bebé no se puede mover. No es un equipo que fomenta el desarrollo, ya que impide experimentar los movimientos esperados para cada edad. Su uso prolongado mantiene la columna del niño o niña en flexión global, lo que dificulta el logro de la extensión en posición boca abajo.

- Todo niño o niña requiere su espacio propio para jugar, un área delimitada que le brinde seguridad y tranquilidad al momento de explorar. Por esto, es importante delimitar el espacio de juego: un corral grande (o "parque de juego" según la pedagogía Pikler) les otorga espacio de movimiento, seguridad y estructura a la vez. Es un área delimitada que permite al bebé explorar de manera segura mientras aún no logra desplazarse, por ejemplo, a través del reptado o gateo.

 - Evitar saltarines, andadores o centros de actividades, ya que fuerzan al cuerpo a posturas para las que no está preparado, pues no las ha alcanzado por sí mismo. 

- Para complementar lo anterior, dejamos un link de Chile Crece Contigo (www.crececontigo.gob.cl) donde se habla de la importancia del movimiento y juego autónomo en el niño para su desarrollo infantil temprano. Pincha AQUÍ

0 a 6 meses
  • De 0 a 3-4 meses: 

De espaldas todos los bebés son activos. La cuna o moisés es un lugar contenedor y cálido para el bebé, la posición ideal es de espaldas con toda su espalda apoyada sobre la superficie, así se siente seguro para comenzar a moverse, logrando movimientos armónicos y placenteros.

  • De 3-4 a 6-7 meses: 

A esta edad el bebé puede ir ampliando sus espacios de movimiento. Una superficie firme pero suave es una buena opción. Los juguetes pueden ir a su alrededor para que los pueda manipular, no arriba de él (como móvil) ya que no puede alcanzarlos con su cuerpo ni sus movimientos. 

Sobre 6 meses

       A partir de los 6-7 meses aprox., los bebés comienzan a ampliar cada vez más su repertorio de movimientos, para lo cual se pueden ir ofreciendo elementos de psicomotricidad que les permitan ir descubriendo el mundo y sus propias capacidades.

       Ofrecer nuestros elementos Rünkün permitirá a los niños no solo entretenerse sino que utilizar todo su cuerpo al jugar, lo que irá favoreciendo un desarrollo armónico y natural, sin forzar posturas que no puedan alcanzar por sí mismos. Así se va posibilitando el desarrollo de la autorregulación emocional, la autonomía, la tolerancia a la frustración y la seguridad en sí mismos. Vean nuestros PRODUCTOS o elementos de psicomotricidad.